Hoy me he decidido a hablar de la eterna conversación entre emprendedores sobre la importancia de los nichos de mercado. Se trata de uno de los primeros obstáculos que se encuentra quienes empiezan a hacer su plan de negocio, y con el que yo personalmente llevo capeando casi desde que inicié mi actividad.

Si además te mueves en el entorno del marketing digital es inevitable toparse con la incertidumbre en cada cliente sobre la necesidad -o no- de segmentar su público.

Nichos, nichos… la dichosa palabrita se repite en todos los manuales de emprendedores que se precien.

La verdad que una vez asumes que la palabreja te va acompañar en el trayecto de tu vida emprendedora, empiezas a familiarizarte con ella.

“Define tu nicho”, “encuentra tu nicho”, “dirígete a tu nicho”…  a mi personalmente el tema me resulta especialmente cansino, pero a pesar de todo, el debate con otros emprendedores digitales sobre el tema puede llegar a ser de lo más interesante y enriquecedor.

El problema está cuando empiezas a plantearte iniciar una actividad y te encuentras tan perdida como yo lo estaba al principio. Entonces quizás necesites saber una definición clara de lo que significa en el ámbito del emprendimiento:

¿Qué significa “nicho de mercado” y por qué debes encontrarlo?

La definición de “nicho” en marketing viene a ser la delimitación de un segmento de mercado, un grupo de personas con unas necesidades similares. Es decir, el público al que un negocio va dirigido.

Está claro, que cuando montamos un negocio debemos saber a quién dirigimos nuestros servicios o productos.

Es de pura lógica. No vas a embarcarte en todo lo que conlleva emprender o autoemplearte sin tener claro cuál es el objetivo de tus servicios, o a quién se lo vas a vender.

En definitiva, saber quién necesita que le hagas la vida más sencilla o tiene una necesidad concreta que tú puedes resolver con tu producto. Es decir, con lo que tú sabes hacer.

Sin embargo, en el entorno digital, a veces pienso que se abusa de este término.

Es importante saber a quien te diriges, y más cuando utilizamos las redes sociales como medio para dar a conocer nuestro negocio… Por supuesto.

Pero ¿hay que delimitar mucho ese público al que te diriges? Aquí es donde creo que metemos la pata un poco.

A veces confundimos el concepto nicho de mercado, con especialización e incluso con hiperespecialización.

Una cosa es diseñar un producto o servicio (dentro de tu negocio) para un público muy concreto, y otra, que bases tu negocio exclusivamente en ese segmento de público.

Distinto es, que la trayectoria de tu negocio, y por las circunstancias que sean, acabes especializándote en un segmento fruto de la evolución de tu actividad. ¡Perfecto! Pero de eso a condicionar tu negocio en sus inicios a un público muy, muy concreto, creo que es cerrarse puertas.

Entiendo que en un sector como el de las grandes agencias de marketing pueda interesar esa especialización, ya que ello supone mayor rentabilidad para su negocio.

Imaginemos…

Una agencia de publicidad entre la mil que hay en Madrid decide especializarse en el sector de los restaurantes. Es probable que funcione a las mil maravillas, porque se está diferenciando del resto de agencias de marketing.

Otro ejemplo: un diseñador web decide especializarse en páginas web del sector sanitario o en tiendas online del sector de la moda. Al especializarse conocerá más sobre el sector porque tendrá que profundizar en las necesidades propias del mismo, pero sobre todo porque poco a poco irá creando una serie de plantillas prediseñadas que le facilitarán el trabajo y le agilizará los tiempos de producción. De este modo conseguirá que su negocio sea más rentable. Chapeau!

Pero… ¿de verdad es necesario especializarse tanto cuando se está empezando?

Y lanzo otra pregunta ¿Todos los negocios -sean del sector que sean- necesitan especializarse? ¿Debe especializarse en un nicho de mercado concreto, por ejemplo, una agencia de viajes especializándose solo en viajes de negocios, viajes para solteros o para la tercera edad? A mi parecer, sería acotar mucho las oportunidades del negocio.

A veces creo que en mundo lleno de emprendedores interconectados e infoxificados en el que estamos inmersos, usamos demasiado este término. Y creo que se han creado demasiadas reglas y manuales de estrategias para emprendedores. Pero en realidad, cada uno debe hacer lo que se le dé mejor abarcando al máximo público posible. Y diversificar servicios siempre que sean compatibles y se sostengan entre sí.

Pongo como ejemplo a Coca Cola. La hay la clásica, Light, Zero, Sin Cafeina, etc… pero es Coca Cola al fin y al cabo y va dirigida a un público al que le gusta tomar refrescos. No están acotando su público, sino que están diversificando el producto para abarcar al máximo número de consumidores posibles.

Cuando es tu nicho quien te encuentra a ti

Yo me bloqueé mucho cuando decidí hacer mi web porque leía y leía que tenía que tener un nicho definido. Y más dispares que son mis clientes, imposible… entonces ¿cómo definir ese nicho? Al final he optado por diversificar servicios y optar por la fidelización. A cada uno le doy el servicio que necesita.

Y es que ceñirte a un nicho concreto, puede condicionar mucho.

¿Y por qué no puede ser al contrario? Y ¿si es tu nicho el que te encuentra a ti?

Al final la realidad es la que manda, y si tienes que reconducir tu idea de negocio y virar hacia las necesidades de tu cliente, pues no pasa nada, porque además este servicio integral que das puede redirigirte a nuevos y potenciales clientes 🙂

Parto de la base que para que funcione y tu emprendimiento te haga feliz, ese viraje no debe apartarte del origen de tu objetivo a la hora de emprender. Es decir, si tu idea es trabajar desde casa, o con una flexibilidad horaria… no sería coherente ceder a prestar servicios por los que el cliente te requiera de forma presencial, pues entonces te estarás alejando de tu principal premisa.

Me refiero más bien a que no pasa nada si con el paso del tiempo tienes que hacer correcciones de tu plan de negocio si esta adaptación te hace crecer.

Lo ideal seria que el 100% de tus clientes fuesen el cliente ideal. Pero mientras das con él, si un porcentaje es menor, tienes que conformarte con el cliente que paga, sea o no ideal.

Al final todo consiste en equilibrar el corazón y la razón y hacer lo posible porque tu negocio sea rentable y te genere ingresos

Porque hacer lo que te gusta, es lo ideal, pero no nos olvidemos de que por mucho que nos guste, si no es rentable, el emprendimiento nos duraría un suspiro.

Creo que todos emprendemos para ganarnos la vida con ello. Por eso, compatibilizar lo que te gusta hacer, con lo que sabes hacer (aunque no te guste tanto),  creo que es lo más inteligente. Sobre todo al arrancar un negocio.

Perdonad si con mi realismo os rompo un poco los esquemas de la idealizada imagen que se tiene del emprendedor…

Encontrar tu nicho supone identificar el problema de tus clientes y ponerle solución gracias a tu ayuda.

El problema que -yo entiendo- causa confusión entre los emprendedores noveles es que piensan que deben enfocar su negocio a un nicho muy concreto. Cuando quizás la amplitud de conocimientos del propio emprendedor puede abarcar mucho más. Es entonces, ante la imposibilidad de concretar tanto, cuando surge el bloqueo.

Y yo me pregunto, ¿no será mejor especificar un nicho para cada servicio?.

En mi caso tengo clientes que me requieren solo para redacción de contenidos y copywriting, otros para la gestión de redes sociales, y otros para diseño gráfico.

He tenido que oír más de una vez que mi idea genera confusión, que es una locura y que me expongo a que no funcione.

¿Pero? el caso es que – de manera puntual- tengo clientes para los tres servicios ¿entonces? ¿Estoy haciéndolo mal, acaso?

Probablemente para quienes siguen a pie juntillas a algunos gurús del marketing y no se bajan del carro de este concepto de “define tu nicho o andarás perdido” soy una loca que no sé lo que hago.

Pero si te cuento que he conseguido fidelizar a algunos de mis clientes y que algunos llevan contando conmigo desde hace dos años desde que comencé con mi proyecto de Flecos Sueltos… ¿no crees que me compensa ir contra corriente?

Espero tu opinión con impaciencia, déjame un comentario, y si crees que mi reflexión puede ayudar a alguien, comparte este artículo 😉

 

Las imágenes han sido descargadas de Pixabay y editadas posteriormente por Carmen Barón, autora de este blog.