Una de las tres partes que componen Flecos Sueltos es la “redacción de contenidos”, y a fecha de hoy podría decir que es uno de los pilares que han conseguido que mi proyecto salga adelante. 

En una época como la que vivimos hoy en día en la que la información nos llega por todas partes a través de diferentes medios y vías de comunicación, la redacción de textos es un bien preciado por las empresas. Por eso, una de las cosas que más me llamo la atención a la hora de reinventarme laboralmente fue la oportunidad de dar rienda suelta a algo que siempre me ha gustado: escribir.

Pero ¿en qué consiste la redacción de contenidos?

Qué es la redacción de contenidos

Redactar contenidos para webs y blogs consiste en escribir en su concepto más amplio, el de comunicar, y ello con un único objetivo: llegar al consumidor. 

En mi caso siempre he observado que se me daba mejor expresarme por escrito que por vía oral. En multitud de situaciones cotidianas me he quedado muda, mientras tanto en mi cabeza siento como las palabras fluyen a modo de escritura que resume lo que soy incapaz de transmitir con mi voz. Admiro a las personas que siempre tienen la palabra exacta en cualquier situación, pero yo en la mayoría de los casos, me bloqueo, hasta el punto que fue uno de los motivos por los que descarté al acabar la carrera presentarme a unas oposiciones o dedicarme a la docencia.

Sin embargo, expresarme de manera escrita no me ha supuesto nunca ningún problema, compongo textos con mayor facilidad y sin ningún quebradero de cabeza ni frustración.
Cuando en mi etapa de desempleada barajaba las distintas opciones de reinventarme profesionalmente y vi la posibilidad de poder ganar dinero gracias a la redacción de textos y compatibilizarlo con el diseño gráfico, la incredulidad me abordó, sin embargo quise intentarlo, tampoco perdía nada, y me lancé.
Por supuesto, como todo en esta vida, requiere de un aprendizaje. El ser, y sobre todo, haber sido lectora desde niña, también da soltura, pero adaptar la escritura a las necesidades que la tecnología ha implantado en nuestro día a día es otro cantar. Y ello conlleva formación y mucho rodaje, además de paciencia, y persistencia a la hora de recopilar documentación veraz para escribir con rigor sobre cualquier tema, ya que hay que hacer auténticas labores de investigación.
Cuando digo que a día de hoy escribo en varios blogs de clientes, unos propios y otros a través de plataformas de redacción freelance, la mayoría de la gente me pregunta ¿y para qué quiere la gente un blog? Y es más ¿cómo es que te pagan por ello? Pues bien, la finalidad de escribir en un blog de empresa es puramente comercial. No hay más. 
Hoy en día los buscadores (entiéndase Google, Yahoo, Bing…) han creado unos parámetros que a través de la redacción marcan unos requisitos a través del uso de palabras clave o keywords, y otras tantas acciones que hacen que si usas una estrategia acertada, unas empresas y no otras, aparezcan en los puestos más elevados. Seguramente hayas escuchado o leído algo sobre el término SEO, que son las siglas del concepto en inglés Search Engine Optimization, y que es el motivo de esta revolución en internet, o lo que es lo mismo: la optimización en motores de búsqueda de la que os hablaba antes, en definitiva, el posicionamiento de páginas webs en los buscadores de internet, de modo que cuando el consumidor busca un servicio en concreto, la empresa que mejor utilice el SEO aparecerá en los primeros puestos.
Entiéndanse estas búsquedas, sin pagar publicidad explícita, solo gracias al posicionamiento orgánico. De modo que esta sutil estrategia es lo que da sentido a la proliferación de redactores que hemos salido de nuestras madrigueras para ejercer una profesión que nos apasionaba incluso antes de comenzar a ejercerla y que nos dedicamos a escribir en blogs y páginas webs con el único fin de subir puestos como si de escaladores competitivos de la narrativa fuésemos.
Pues ya lo sabeis, en esto consiste la redacción de contenidos, en usar las palabras adecuadas en el lugar adecuado para aparecer en Google (y otros buscadores), simple y llanamente. Espero haber aclarado  la duda a los que os generaba curiosidad esta cuestión, y si teneis alguna otra, hacédmela saber en el apartado de comentarios. Muchas gracias por leerme y ¡hasta el próximo post!

Las imágenes de este blog han sido descargadas de Pixabay y editadas posteriormente por Carmen Barón. 

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