A veces el ritmo que nos marcan los quehaceres cotidianos hacen que no podamos atender todo lo bien que quisieramos las redes sociales de nuestro negocio. Esto es normal, sin embargo, es preferible mantener la calidad de nuestras publicaciones a acudir a trucos engañosos o atajos que lo único consiguen es aturdir o decepcionar a nuestro público. 

¿Quieres saber cuáles son los errores más comunes?

1. Vincular varias redes para “ahorrar tiempo”

Cada plataforma tiene su propia personalidad, no fastidies la oportunidad que te dan estos canales de comunicación uniéndolos entre si pues en muchos casos tus publicaciones perderán su sentido. 
Dirígete a tu público de tú a tú, no tiene sentido publicar en Facebook mensajes en los que das las gracias o contestas a tus seguidores en Twitter, porque éstos puede que no te sigan en Facebook y si lo hacen, estás duplicando la publicación…y eso acaba aburriendo hasta a tus seguidores más fieles. 
Del mismo modo, tampoco está bien que los tweets de un perfil sean meras entradillas de tus publicaciones en Facebook. El espíritu intrínseco de Twitter como red social es su agilidad, y por ello no suele ser eficaz que tu seguidor tenga que entrar a otra red social a través de un enlace.
No, si no te sientes capaz de atender todas las plataformas de redes sociales, céntrate solo en la que más te gusten o la que mejor se ajuste a ti o a tu negocio. 
No a todo el mundo se le da bien sintetizar en 144 caracteres un mensaje, si no es lo tuyo, es mejor que te plantees abandonar Twitter y desarrolles tu verborrea o tu creatividad en otra red social.

2. Cuida tu imagen corporativa

Optimiza las imágenes en cada uno de tus perfiles de redes sociales. No cuidar la calidad de las imágenes es un grave error. Si estás en las redes sociales como negocio, tu objetivo es vender ¿no? Entonces ¡úsalas como tu mejor escaparate! No es que tengas que hacer fotografías profesionales, puedes usar tu propio móvil, pero si lo haces, preocúpate de su nitidez, usa un ángulo atractivo, cuida la iluminación, no dejes demasiado aire innecesario en la foto, transmite la calidad de tu negocio a través de la calidad en la imagen. Décadas de evolución de la publicidad a través de las imágenes avalan la importancia de las mismas, es imperdonable tener una plataforma que te permite publicitarte de forma gratuita y no cuides la calidad de las fotografias que cuelgas en ella.


3. No uses tu perfil de negocio como el tuyo particular

No me refiero a que no mezcles contenidos, no… porque según tu público eso puede ser incluso positivo, y más si tú mismo eres parte de tu marca. Me refiero a que hay que ser constante, no entres solo cuando te acuerdes, bombardeando a tus seguidores con mil publicaciones de golpe, eso solo demuestra tu falta de afinidad con el social media. Trabaja los contenidos, no publiques sin ton ni son, valora los horarios en los que tu audiencia es más activa en las redes sociales, porque si aún no lo sabes, muchas de tus publicaciones son ninguneadas por el algoritmo de Facebook y ni siquiera llegarán a tus seguidores o pasarán a mejor vida en las cronologías de Twitter desapercibidas entre multitud de tuits con poco impacto. Sé constante y observa las costumbres de tus seguidores para poder llegar a ellos.
Y si te desesperas, no tires la toalla, porque en las redes sociales está el mejor medio de publicidad que existe en la actualidad para los negocios. No obstante, si su uso correcto te exaspera, acude a un profesional que haya invertido tiempo y formación en entender su manejo 😉
¡Espero vuestros comentarios!

Las imágenes de este blog han sido descargadas de Pixabay y editadas posteriormente por Carmen Barón. 

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