Debo ser una emprendedora atípica y a veces me siento un bicho raro en un mundo en el que todo el que decide emprender online parece dominar la situación, controlando los mil aspectos que conlleva poner a funcionar de forma legal y eficaz una actividad, así como del marketing, y del mundo digital en general. Entiendo que la voluntad de tantos y tantos tutoriales y sesiones en video de los que disponemos en redes sociales, podcast y blogs, más que ayudar pueden llegar a desanimar a quien decide tomar ese camino. A mi me ha pasado, y por ello he decidido dosificar el flujo de tanta información que recibo. 
Yo me siento una eterna aprendiz y reconozco que el uso de ciertas terminologías, me da mucho respeto. Con este artículo no pretendo destruir tópicos sobre emprender online, pero si llamar a las cosas por su nombre y valorar las dificultades que conlleva esta decisión, y más si tienes hijos.

Emprendedora vs Autoempleada

Para empezar, a mi el término emprender me da un poco de repelús. A la emprendedora parece envolverla un halo de superhéroina que se lanza a la aventura de su vida. Llamar a una persona “emprendedora” posee ciertas connotaciones optimistas, de halago y de admiración. El emprendedor parece ponerse en riesgo pero con el anhelo de que todo saldrá bien. Muy bonito. Para el que lo ve desde fuera. Porque desde dentro todo tiene otro color.
A mi me gusta denominarme a mi misma autoempleada. Porque soy de tener los pies en la tierra y porque es la realidad. No me gustan los cantos de sirena ni los halagos vacíos. No queráis saber  lo que me entra por el cuerpo cuando alguna vez me han dicho ¿Qué tal te va, “empresaria”? Tierra trágame. Autoempleada, jolínes…
Mi decisión de trabajar desde casa para poder compatibilizar la crianza y educación de mi hija, y adaptar mi actividad a ella y al horario de trabajo de mi marido, me llevó a informarme de las diferentes alternativas para comenzar una actividad y hacerlo de forma legal. 

Cooperativas para emprendedores

Ya había escuchado aquello de la posibilidad de poder facturar iniciando una actividad de forma progresiva gracias a las cooperativas de diseñadores gráficos y otras que engloban más sectores, como Factoo. Pero en mi caso, tras una exhaustiva investigación me decanté por otra: Smart Ibérica, a la que actualmente sigo asociada y de la que ya os hablé hace un año en este mismo blog como mi alternativa a emprender sin ser autónomo.

 

Asociarme a una cooperativa es fruto de unas circunstancias familiares, por no poder dedicarme a una jornada laboral completa pero no querer renunciar a sentirme realizada profesionalmente, algo que defiende el Club de Malasmadres, con el que me siento muy identificada en muchos aspectos de su filosofía y lucha por la conciliación. Pero también del resultado de querer ejercer una profesión rechazando una estructura laboral absurda basada en el cumplimiento de un horario más que en la productividad, sin tener en cuenta que la sociedad ha evolucionado y ahora la unidad familiar, las ciudades, los trabajos y las distancias, no permiten atender a un hijo como se debe. 

Mi camino hacia el autoempleo

Antes de ser madre, tenía un trabajo en el sector de la administración muy marcado por un pico estacional como la mayoría de los trabajos en la Costa del Sol, donde vivo. Lo realmente curioso, es que mi evolución en la empresa mejoró a lo largo de los siete años en los que estuve allí, ascendiendo progresivamente de categoría. Pero esta evolución en positivo en cuanto a sueldo me hizo pasar de disfrutar en mis inicios de una cómoda jornada intensiva, a una jornada partida que hacía que estuviese doce horas o más fuera de casa. A mayor responsabilidad, peor horario. Un sinsentido. La propia empresa fomentaba la omnipresencia en la oficina. Esto fue la causa principal de que demorase mi decisión de ser madre. Simplemente era insostenible.Pero auto emplearse requiere de una disciplina y un sentido de la responsabilidad grandes. La voluntad de organizar un horario de trabajo (cuando hay trabajo), y distinguirlo de las labores que conlleva llevar el orden de una familia, cuesta lo suyo. Además piensa que tienes que ser tu propia publicista, comercial, administrativa… Ya que la gestión integral que conlleva una actividad por pequeña que sea requiere tiempo. Justo de lo que más careces cuando eres madre: tiempo. ¿Se puede? Sí, claro que se puede, pero tendrás que mentalizarte que el orden tiene que prevalecer por encima del caos que puedas tener alrededor de ti, algo que en los periodos de vacaciones escolares de los niños puede desmoralizarte si no mantienes la calma 😉

En compensación, piensa que no tienes que rendir cuentas a nadie, más que a ti misma. Que tus fallos y logros los lamentarás y los celebrarás tú y solamente tú, con la compañía de los tuyos. Te recomiendo que busques la complicidad con tu pareja o familiares. Que ellos se entusiasmen tanto como tú con tu actividad y empaticen contigo. Sentirse arropado en este aspecto es fundamental para sobrellevar los quebraderos de cabeza que supone emprender.

 

El autoempleo como opción a la conciliación

Antes he escrito con total intención, que mi voluntad de auto emplearme se debe a la decisión de criar y educar a mi hija. Y recalco lo de “educar” porque da la sensación de que a las madres y padres se nos altera la gestión de nuestro tiempo cuando los hijos son bebés, pero nos olvidamos de que, según van creciendo necesitan de nuestra atención tanto o más para enseñarles el camino correcto en sus vidas y acompañarlos en el conocimiento de ellos mismos y de su entorno. Es nuestra responsabilidad como padres. 

Si hoy en día los trabajos se basaran en los resultados y en la productividad de un empleado y no en cumplir un horario y un calendario, seguro que no existiría tanto emprendedor lanzándose a la aventura como existe hoy. Seguro que no se habrían multiplicado las cooperativas para freelance como se han multiplicado dede hace unos años.

¿Tan complicado es hacer un análisis que determine que la situación laboral actual ha cambiado gracias a la implantación de la tecnología en nuestras vidas?

Afortunadamente y gracias a mi afición al mundo de internet desde que tengo recuerdos de su existencia, me ha ayudado a dar forma a que mi curiosidad se transforme en una actividad que me genera ingresos, de forma irregular e intermitente, pero ingresos al fin y al cabo. Actividad a la que no puedo dedicar más que unas cuantas horas al día, unos cuantos días a la semana, pero con la que confío en evolucionar según mi hija vaya creciendo y me permita que mientras ella crezca como personita, yo avance como emprendedora digital.

Mis herramientas para emprender online

Cuando preparas un proyecto online hay muchas guías que te orientan sobre cómo debes definir y estructurar tu plan de negocio, y no dudo de su buena intención. Yo misma devoro estos artículos, ebooks y tutoriales. Pero pienso que pocas veces se analiza y se da apoyo a esta forma de auto empleo y se es consciente de que se puede emprender de forma progresiva adaptando nuestra actividad a nuestros horarios y no al contrario.
Mi afición a exprimir mi tiempo me ha llevado a escribir sobre las diferentes herramientas de ayuda al emprendedor, artículos que puedes leer en el blog de Frikymama. Y gratuitas, que no está la cosa para gastar mucho…
Es habitual que lo primero que te dicen que tienes que hacer si decides crear un proyecto es definir tu nicho, crear un embudo de ventas, obtener máxima visibilidad… y tantos frentes tan razonables y útiles para obtener beneficios con un negocio. Pero pocas veces hablamos de la dificultad de adaptar los horarios a nuestros hijos y más en periodos vacacionales. Esta es la verdadera razón por la que decidimos dar este paso al autoempleo. 
Estos comentarios sobre lo que cuesta compatibilizar el papel de madre y de emprendedora, los hacemos entre madres emprendedoras (a modo de desahogo) en pequeños foros y en momentos puntuales, cuando en realidad y como bien recordó Celia Espada -del blog El Perro de Papel- en uno de sus últimas conexiones en video desde su página de Facebook a las que asistí, no debemos olvidar que esta es la principal causa por la que decidimos emprender. En su propio blog, tiene un apartado dedicado a la gestión del tiempo para emprendedores online, que puede resultar de ayuda a quien se decida a dar el paso.
Espero entendais este post. Hacía tiempo que no escribía un artículo centrado solo en mis reflexiones, pero a veces también es necesario poner sobre la mesa los pros y los contras de este apasionante camino hacia el emprendimiento, o mejor dicho, hacia el autoempleo 😉

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